Cierra los ojos, piensa en tu mayor deseo y toca la llama...
Ojalá tu deseo se cumpla. Y ojalá la vida te trate con toda la ternura que tú mereces.
«Conocerte fue una serendipia.
Y las serendipias no se olvidan: solo se agradecen.»
«La integridad con la que cuidas tu mundo y la autenticidad de tus principios
son tu mayor fortaleza.
Sigue siempre así: firme, tierna, tú misma.»
No hace falta que pienses en quién escribió esto, ni que respondas.
Solo quería que hoy supieras que en algún lugar del mundo, alguien admira profundamente la persona que eres y agradece cada segundo de haber coincidido contigo.
Sigue brillando con esa luz que nadie puede apagar. Y si en algún momento dudas de ti, recuerda lo inmensamente valiosa que eres.
Feliz cumpleaños, Esme. Siempre te desearé lo mejor.